Nuestros parasoles son puestas a prueba al estar en el exterior: sol, viento, lluvia. Tienen que hacer frente a todo. Por desgracia, a veces las cosas no salen según lo previsto y pueden surgir ciertos problemas. Hoy te presentamos los 4 problemas más comunes de las sombrillas y cómo evitarlos.

 

Problema 1: Decoloración de la lona

 

El primer problema al que puede enfrentarse un parasol es la decoloración de la lona. En efecto, la lona está sometida al ataque de los rayos UV durante todo el verano, lo que puede dañar el color de la lona si no es de excelente calidad. Para remediarlo, le aconsejamos que recurra a las lonas acrílicas, que son de mejor calidad porque el color está realmente impregnado en el corazón de la fibra. En general, le recomendamos que elija lonas de colores claros, como el blanco o el crudo, porque el color no destiñe. También hay que tener cuidado con los rayos de la luna, que también pueden dañar la lona. Lo mejor es cerrar el parasol y guardarla en su funda protectora en cuanto no la uses.

 

Problemas 2 y 3: Moho y óxido

 

El segundo problema que puede surgir con un parasol es el moho en la lona. Esto ocurre cuando el parasol se expone a la humedad o cuando se dobla cuando aún está húmeda. Para evitarlo, lo mejor es no doblar nunca el parasol si no está completamente seca. En segundo lugar, le recomendamos que guarde el parasol en su funda durante el mal tiempo o durante el invierno y, si es posible, que la guarde en un lugar seco donde no pueda llegar la humedad. 

 

Esto está relacionado con el problema número 3: el óxido, que también está causado por la humedad. Para evitar que la estructura de tu parasol se oxide, sigue los mismos consejos anteriores. También puede aplicar un tratamiento especial contra la oxidación para evitar aún más el riesgo.

 

Problema 4: Rotura por viento

 

El último problema de los parasoles es que tienden a romperse con los vientos fuertes. La lona puede rasgarse y la estructura puede romperse. Lo primero que hay que hacer para evitarlo es prestar atención. Cuando sientas que el viento se hace más fuerte, no te arriesgues y cierra el parasol. Como alternativa, Belveo le ofrece una solución con parasoles a prueba de viento. Todos los parasoles Belveo están equipados con un sistema patentado de dos filas de varillas. Esto permite que la cubierta se levante en caso de vientos fuertes y vuelva a su posición original cuando el tiempo vuelva a ser tranquilo. Se acabaron los parasoles que se vuelan o se rompen.

 

Como sabes, en Belveo nuestro objetivo es crear parasoles que duren mucho tiempo, por eso también te damos consejos para que tu parasol dure muchas temporadas.

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